Ullate se confiesa (Semana 8)
Octava semana en la Escuela. 56 días,1344 horas, 80.640 minutos y muchos menos malos rollos que hace 7 días. Estamos encantados con los cambios de pareja porque la compenetración entre Lorena y Juan Carlos está siendo brutal.
Hoy hemos dado nuestro veredicto: Marino y Kiko arrastran a sus parejas, Belinda y Tatiana, a las nominaciones. En Marino y Belinda hay mucha descompensación, no funcionan juntos, no se miran a los ojos. En cuanto a Kiko ¡ay! siempre a vueltas con Kiko. Bien: que tiene un cuerpo perfecto para el baile, eso salta a la vista; el problema es que no interpreta, da igual que baile una pieza de funky que de lírico. Se lo hemos dicho muchas veces, es hora de que aprenda a expresar con la cara. Y eso es lo que me da rabia, porque lo tiene todo para bailar.
Supongo que ahora me vais a preguntar: ¿Marcos baila mejor que Kiko? Pues mira: Marcos tienen limitaciones físicas y técnicas, pero también tiene energía y expresividad. Puede que esté sobreactuado por falta de escuela, pero siempre resulta mejor tener de más que de menos. ¿No os parece mucho más difícil aprender a ser expresivos que rebajar la expresividad que nos sobra? En teatro y en cualquier otro arte escénico siempre aprendemos a hacer los ejercicios grandes para aprender a transmitir esa energía y que llegue al patio de butacas… Ahí está la cosa: Marcos eso lo tiene, Kiko no ¿me entendéis? De todos modos, hoy le hemos dado un toque a Marcos porque no sabemos si está llegando a su tope. Vamos a verlo.
Quiero tranquilizaros con las lesiones de Lorena y de Esther. Las han visto los médicos y, claro, están ahí y se resienten, pero no les impide bailar; y, por favor, no me volváis a decir que no leo vuestros comentarios. No sólo los leo sino que me gusta hacerlo. Me parecen coherentes, serios y los agradezco un montón. Así que, por favor, seguidme escribiendo. Yo, aquí en mi silla os iré contando cómo veo la Escuela. ¡Hasta la próxima semana!
